Introducción
En las diversas ocasiones en que el trabajo o el ocio me han conducido a Estocolmo, he procurado disfrutar siempre de dos de las múltiples opciones que allí pueden elegirse: las magníficas vistas que se contemplan desde un barco cuando se sale navegando desde la capital sueca, y el museo Vasa, situado sobre la isla de Djurgården.
Lo visité por primera vez durante una reunión profesional hace ya un lustro. Junto a mi socio, José Aguilar, nos entretuvimos una mañana entera en las diferentes salas de esa impresionante exposición. Concluimos que era una buena muestra de lo que hacía ya algunos años había venido a denominar Gestión de lo Imperfecto, modelo de diagnóstico y de definición estratégica que desde hace una década he empleado con equipos directivos de multitud de organizaciones públicas y privadas en cuatro Continentes...
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